
AMAZON AYAHUASCA


TESTIMONIOS
Randy | John Bernhart | Merlin |
Este es el testimonio escrito por Randy, un viajero que en su recorrido por el Perú logró establecer contacto con NORMA PANDURO NAVARRO, LA SHAMANA AYAHUASQUERA DEL AMAZONAS, cuya versión es posible encontrar en http://www.longsstrangetrip.com/
Medicina, coincidencia, y un agujero en la cabeza
Norma había adquirido cáncer, que según le habían comentado a sus padres, era un mal incurable, y esto por manifestaciones por los médicos de Iquitos. Así que su madre la llevó para ver la vea shamán de la tribu de los shipibo. Allí el shamán bebió ayahuasca con ella, para ver si podría ser curada. Después de determinar que sí, es decir que ella podría ser curada, pasó los 3 meses siguientes con tratamiento basado en plantas, pues Norma vivió solamente en la selva. Un año después la adolescente ingresó a la carrera del shamanismo al lado de quien le había curado. Ella está intentando hoy instalar una clínica curativa natural en Iquitos. Ella era el líder para nuestra ceremonia de ayahuasca,
Tomar Ayahuasca es ingresar a visiones, profecías, y cualquier penetración en la verdad universal que tenemos.
"Llegué a la casa maloca, ahí se encontraba Norma. Tuve una conversación con ella y desde el inicio solamente encontré su amabilidad. Le pregunté tantas cosas y todas las respuestas no escondieron nada.
Me invitó a una sesión de ayahuasca que esa noche iba a tener. No ingerí alimentos para asistir a la ceremonia. Todo comenzó a las 9 de la noche y se extendió hasta la 1 de la madrugada. Fue una experiencia extraordinaria.
Es una sesión muy silenciosa hasta que Norma comienza a cantar y silbar al viento sus ícaros que es algo bonito. Me sentía un niño al que me arrullaba.
Tal vez con estas frases no intento convencerte sino que más bien cuento mis propias experiencias. Me parece que las experiencias que recibimos tienen mucho más valor que el dinero que cuesta la sesión.
Algo que puedo rescatar de dicha vivencia es que se trata de un lugar místico, como lo denomino yo. Ahí he visto que Norma tiene alumnas de shamanismo, nietas que llevan su propia sangre; Jaury de 14 años a quien con cariño la llamo Gugu y Celeste María (la pequeña genio) de 10 años de edad, de la que espero que sigan su camino y puedan ser buenas alumnas y mejores shamanas.
He visto que en esta ceremonia, Norma cuenta con ayudantes de cocina y va adaptándose a las dietas de cada uno de los visitantes, poniendo en cada alimento los productos de panllevar extraídos de las chacras cercanas. Jaury es la que se encarga de cocinar el ayahuasca y otras plantas con la orientación de Norma.
Lo que pude apreciar de Norma es su humildad, comparte la mesa con sus trabajadores y sus visitantes, todos como una sola familia. Al conversar con ella, pude encontrar sus deseos de formar un gran centro de conservación de todas las especies de plantas medicinales, incluidas las que se encuentran en extinción. Me dijo que ella es muy respetuosa de la medicina farmacéutica.
Norma está consciente de que a la clínica le faltan muchas cosas, pero con paciencia, humildad, perseverancia y el apoyo de las personas buenas logrará mejorar sus condiciones de infraestructura.
He podido comprobar que ella procesa plantas medicinales y afrodisiacos, utilizando cortezas, raíces, hojas, frutas, látex, etc. Su sabiduría la comparte con sus visitantes ya que nunca se niega a responder las preguntas y a que observemos su trabajo.
Creo que como yo, tú que estás leyendo éste mi testimonio, aprobarás este proyecto y que si deseas colaborar con ella y sentir la felicidad de contribuir con algo para que en el futuro cambie tu vida, ven adquiere tus propias experiencias.
Norma es una de las pocas mujeres ayahuasqueras de la Amazonía y sus conocimientos se originan de sus ancestros indígenas de la gran nación shipiba extendida por toda esta gigantesca selva. La ceremonia que ella realiza es muy auténtica, maravillosa e inolvidable."
JOHN BERNHART
john@etecc.org
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